El cuerpo humano necesita entre 45% y 55% de humedad en el aire para funcionar sin estrés respiratorio.
Bogotá tiene 35% en temporada seca. Tu apartamento cerrado con calefactor — menos aún.
Esa diferencia la paga tu garganta cada noche. La pagan tus mucosas. La paga el sistema inmune de tus hijos.
El humificador ultrasónico genera micropartículas de agua de 1 a 5 micras — invisibles, silenciosas — que elevan y mantienen la humedad exacta que tu cuerpo necesita mientras duermes.
No es medicina. Es física básica que nadie te explicó.